"El Apocalipsis va a comenzar el 15 de Julio a las 3pm, hora Costa Rica."
Sentado en el Turco y recién habiéndome comido los camarones más exquisitos que he probado en mi existencia, me parece difícil creer que el "heroin dude" en los lentes de contacto de Darth Maul haya dicho algo así seriamente, mucho menos que espere que no nos ríamos. Nos siendo Lucas y Yo.
Pero debiera comenzar por el principio. Da capo al fine. Stop. Rewind.
...
...
Play.
Diluvio. El cielo se abre y caen perros y gatos en palanganas. Los caños se llenan y se rebasan, amenazando con llevarse basureros, transeuntes y uno que otro automóvil. Nosotros estamos, afortunadamente, terminando nuestro almuerzo en el restaurante.
Una pareja entra. En realidad no los determino cuando lo hacen, pero una vez que están en el lugar se dirigen directamente a nosotros. Están milagrosamente secos.
"Vine a que me cobraras un favor", dice el tipo de los pantalones de cuero negro, ojos amarillo con rojo y novia con frenillos sin ni siquiera saludar.
[Los ojos son lentes de contacto, por supuesto, y si bien nadie me la había presentado, existía un buen chance de que la chiquita que tenía abrazada de la cintura fuera la novia. O la chavala con la que salía. La verdad nunca reconocí la diferencia que hace alguna gente entre ambas. Pero nos estamos perdiendo la conversación]
Lucas mece su té mientras considera la oferta y decide comprarse algo de tiempo invitándolos a sentarse con un gesto de la mano. Procede a las presentaciones. "Yo, Andrés y Lillith. Andrés y Lillith, Yo. Yo tiene una empresa de juguete para gastar la plata de la familia" - ¡¡¡Hey!!! - "Lillith estudia derecho, Andrés vive del aire. ¿Aceitunas?"
Silencio mientras Lucas encesta un par de aceitunas y se relame viendo a Lillith. O quizás lo malinterpreto.
"Es una oferta seria", insiste el famélico Andrés con la rubia a su lado y vestido como Jim Morrison. Not.
Otra aceituna. "No sé, la verdad no me precisa..." - replica Lucas.
"Sí, si te precisa", interrumpe el otro.
"... y uno nunca sabe cuando puede necesitar un favor..."
"Ahora, en este momento. Si no lo usas ahora, no son quince días y lo pierdes."
Lo cual obtiene la atención de Lucas. Yo, con cuidado meto la mano en el bolsillo y enciendo mi grabadora. Para grabar, con toda claridad, los siguientes 10 segundos de silencio. La siento detenerse, el mecanismo sensor de voz haciendo su trabajo. Y es entonces que Lucas comienza a hablar de nuevo, por lo que se pierde las primeras sílabas de lo que dice.
"... eguro de que no es una trampa? Vé que tenés fama."
"Con la mano sobre el pecho derecho de Lillith, sobre una pila de películas de Jeffrey Combs. Por el juego nuevo de muebles de Giger que adquirí la semana pasada."
¿Muebles de Giger? - me sacudo de mi estupor.
"¿Tenés muebles de Giger?" - trato de interrumpir a Andrés sin ningún éxito.
Mexican standoff mientras ambos parecen considerar sus posibilidades.
"OK. Sácame del aprieto en el que no sé que estoy." - dice Lucas - "Págame el favor."
Y eso nos lleva de vuelta al principio. El Apocalipsis blah blah blah. Lucas sonríe.
"Es en serio" - sigue Andrés - "Me dieron el preaviso y decidí pagarte el favor avisándote."
"¡Cuanta generosidad y desinterés!" - con Lucas uno asume; no, espera sarcasmo - "¿Y qué gano con saber?"
"Quizás puedas hacer algo."
"Ahhh, así tenés juguete para otro rato más, ¿correcto?" - con sonrisa de oreja a oreja, ahora que parecía ver por donde iba la cosa. - "En cualquier caso, yo soy ateo. (A) Tengo 0 poder de negociación con tu jefe y (B) No creo verme afectado."
Andrés se acomoda en la silla, distrayéndose con alisar arrugas inexistentes en su pantalón de cuero, como a punto de compartir información que no quiere dar. Decide, en cambio, echarse la última aceituna a la boca y relamerse los dedos. Finalmente,
"No es mi jefe. Además, (A) Me han dicho que no es el Big Cheese el de la idea. No creo que a él tampoco le urja." - Se levanta de la silla con la hasta el momento silenciosa Lillith, quien nos sonríe a ambos una sonrisa llena de metal a modo de despedida.
"Además" - continúa Maul - "(B) Eris es católica." - detiene la segura interferencia de Lucas con un gesto - "Aunque no sea practicante, es la creencia lo que importa. Estamos a mano con los favores, te debo una invitación a comer. Ciao."
Con esto salen del restaurante y toma un taxi que milagrosamente va vacío en este aguacero. Lucas los observa irse, suspira al notar su plato de aceitunas vacío y ordena un café turco.
Finalmente decido inquirir ante lo que me pareció la parte más importante de la conversación. "¿Ese carajo de verdad tiene muebles de Giger?"
Lucas asiente, su mente definitivamente en otra parte.
"Puta, ¿quién carajos es?"
"El diablo."
Posted by Ricardo at July 21, 2003 08:54 PMSueños de demonios a la hora del cafe con postre de aceituna!
Posted by: Fabster at July 23, 2003 11:20 AM